Historia del Café

Historia del Café por Café Momota

Siempre que leemos la historia del café en algún foro, página web o libro, tenemos numerosas fantasías que pueden inducirnos al error. Lo más graciosos es que lo inseguro ocupa un lugar enorme en esa historia. Lo que sabemos seguro del café o de los primeros árboles de café llamados cafetos, se encontraron en una zona selvática al suroeste de lo que hoy llamamos Etiopía, ellos fueron los primeros en utilizar el fruto del cafeto como alimento y bebida.

En la zona Etíope de Kefa o Kaffa, los Oromo eran nómadas que recolectaban granos de café en las selvas, hacían una ceremonia llamada BUNA-QALA o SACRIFICIO DEL CAFÉ. Utilizaban el café como alimento hace 3.500 años, lo tostaban y mezclaban con miel o lo combinaban con una especie de grasa animal con la cereza del café, secada al sol previamente y machacada para reponer fuerzas en los viajes o también para trabajos que requerían un gran esfuerzo físico, no utilizaban el grano todavía. Como los Oromo eran unos temidos guerreros, tenían muchos esclavos de sus batallas y los vendían en el mercado de Harar, dónde rápidamente se propagó la costumbre de consumir café. Luego empezaron a tostar las hojas del cafeto en una sartén y las molían en un mortero, añadían azúcar, lo hervían 10 minutos con un poco de sal y lo llamaron KATI (esa costumbre todavía existe en Etiopía y Yemen).

Cuando el café sólo era consumido en Etiopia y nadie más sabía de su existencia, entre el siglo IX y el XII, se empezó a tener información en libros dónde se utilizaba el café como medicina y lo llamaban BUNCO BUNCHUM ya que se encontraron en las obras de AVICENA dónde fueron utilizadas en las escuelas europeas de Medicina en la Edad Media.

En árabe, lo SUFI se denominan a las personas que practican una visión mística de la religión musulmana. Los SUFIS de Etiopía descubrieron la bebida del café para poder estar despierto y dedicarse a la meditación y oración noches enteras.

En el siglo XV, algún SUFÍ del sur de Arabia, pensó en cultivar café en el Yemen ya que el sufí ALDHABBANI estuvo en Etiopía y notó que, tomando café, agilizaba su cerebro y facilitaba el cumplimiento de los deberes religiosos, rápidamente lo aconsejó a sus discípulos a que lo consumieran. Cuando ALDHABBANI volvió a Yemen cayó enfermo y pensó que el Qahwa lo curaría, empezó a beberlo y se curó. Fue entonces cuando se empezó a cultivar café en el Yemen, para tener la medicina más cerca y se creó una mayor afición, aumentando el consumo e impulsando la producción.

Si en el siglo XV el café se extendió por medio de los sufís a la Meca y por consiguiente, los peregrinos lo llevaban de vuelta a sus casas para que los familiares lo probasen, en siglo XVI su propagación fue un hábito de consumo frecuente porqué los Turcos Otomanos extendieron su dominio por el Mediterráneo y alrededor del océano Índico.

Acuérdense que los seguidores del sufismo fueron los primeros en utilizar el café en Abisinia. Esta religión se extendía por todo el territorio islam y por consiguiente parte de la Península Ibérica llamada por los árabes Al-Ándalus, el café estaba en expansión por España, pero en el 1492, la conquista de Granada por los Reyes Católicos, haría que el consumo del café disminuyera ya que los cristianos no lo reemplazaron por nada más.

En el 1511 Chair Beg, inspector de mercados de La Meca, en nombre del sultán de Egipto Cansou, vio a unos fieles beber un líquido cuando se preparaban para la oración y pensó que era vino. Se acercó y preguntó que bebían, ellos respondieron que era una bebida que se vendía y tomaba públicamente en La Meca. Al día siguiente se reunió a todo el mundo, sabios, doctores, médicos para saber su opinión y se llegó a la conclusión que se debía prohibir el consumo del café, pero el sultán de El Cairo Cansou, superior jerárquico de Chair Beg ordenó levantar la prohibición, siendo éste escrito la primera prueba escrita conservada del café. El consumo del café se puede considerar definitivamente establecido en El Cairo a mediados del siglo XVI.

El comercio del café se inició en el siglo XV y el transporte de esta mercancía fue por el Mar Rojo, desde el Yemen hasta el Cairo por el istmo de Suez. El Cairo fue la zona más importante para hacer negocios cafeteros tanto hacia el Oriente como hacia Europa hasta el siglo XVIII en que los cultivadores holandeses en las Indias Orientales en América desmontaron el monopolio yemita.

Desde El Cairo hasta Siria, Damasco y a Alepo, de allí a Asia menor hasta Estambul en 1554 se abrió el primer KAHVEHANE o establecimiento donde se sirvió el primer café.

El consumo del café en Europa llegó a través de viajeros, marineros, científicos que por trabajo se habían desplazado desde Arabia, Egipto, Siria, Persia y Turquía. En 1573 Rauwolf conoció el café en Aleppo (Siria) y se dedicó a estudiarlo y enseño sus secretos a universitarios para que continuaran sus estudios. William Harvey, descubridor de la circulación de la sangre se fue a Italia i se aficionó a tomar café gracias a sus compañeros árabes de universidad, al regresar a Inglaterra no era conocido el café y, gracias a él, 50 años más tarde empezaron a abrirse Coffee Houses gracias a que dejó su reserva de granos de café que ascendía a 56 libras con la obligación de reunirse a tomarlo una vez al mes, exactamente el día de su muerte.

El café se empezaba a beber cada vez más por todo el mundo, al aumentar la demanda aumentó el precio. El monopolio yemita controlaba cada puerto de todo el país y se aseguraba que no saliese ningún grano sumergiéndolos en agua hirviéndolo para matar el embrión y no poder germinarlo de nuevo, pero BABA BUDAN, un peregrino musulmán de origen indio, sustrajo del Yemen exactamente 14 semillas y creó una plantación en la costa Malabar de la India.

En 1650 se abrió en Oxford el primer bar que servía café de Inglaterra y en 1656 el Café Rainbow, en Londres. En Francia se conoció el café en el 1669, en Italia se fundaron cafés muy célebres como el Quadri, el Florian en el 1683 en Venecia y el Greco en Roma. En 1683 también llegó a Viena.

El capitán Gabriel de Clieu

Francia fue una gran potencia cafetera porqué un médico de su armada en el 1713, curó al sultán del Yemen cuando cayó enfermo y como muestra de gratitud, se regaló a Luís XIV algunos árboles de café que se llevaron desde MOKA hasta la isla de BOURBON (isla Reunión actualmente), al este de Madagascar. Este cultivo que nunca pudo ir a visitar porqué murió en el 1715 pero en 1714, pudo observarlo de cerca cuando se regaló a Luís XIV un árbol de café, de la altura de un hombre, se enamoró y lo trasladó rápidamente a un invernadero de Versalles nombrando al botánico Jussieu cuidador oficial.

Es bien sabido que en esa época, los holandeses eran grandes comerciantes y fueron los únicos en romper el monopolio de los yemitas llevando desde la isla de Java a sus colonias americanas y establecer el primer cultivo de café en 1714. Holanda abrió camino para que el café dejase de ser propiedad exclusiva de Yemen al tener más tierras y más red comercial que los yemitas. Desde esa fecha proliferaron los cultivos por las américas por parte de los franceses y, sobre todo de los portugueses, haciendo Brasil una fuerte inagotable de este producto.

Otro de los aspectos a destacar sobre la importancia del café en Alemania fue cuando, en 1732 Juan Sebastián Bach compuso Schweigh Stills, Olauder Nicht, conocida en español la Cantata del Café.

El movimiento intelectual en el siglo XVIII llamado el “Siglo de las Luces” o la “Ilustración” surgió en el momento que todo el mundo tomaba café en Europa. Filósofos, artistas, políticos entre otros, se encontraban y bebían café para intercambiar ideas o cerrar tratos. A  finales de siglo tomó importancia en el ámbito científico, concretamente en la botánica, porqué Carl von Linné, sentó las bases para la clasificación de los organismos vivos e intentó aclimatar sin éxito plantas de café, cacao o banano en clima sueco. El sistema Linneo sigue siendo utilizado actualmente por los botánicos.

Brasil

Otros que ayudaron al cultivo del café fueron los españoles cuando el café llegó a sus colonias en América en el siglo XVIII llevado en algunas partes por órdenes religiosas. En Puerto Rico en 1755, Guatemala en 1760, Costa Rica en 1779, Venezuela en 1784, Colombia en 1794 y México en 1796 pero no fue hasta la mitad del siglo XIX que el café se empezó a cultivar y a producir en serio por la independencia de España y el auge del cultivo en Brasil.

En Estados Unidos, John Arbuckle Jr, de Pennsylvania tuvo la brillante idea de vender café tostado y envasado con el nombre de Ariosa y garantizaba café dispuesto para su uso con tostado perfecto. Para asegurar la duración del café en buenas condiciones inventó el procedimiento del Café Torrefacto, instaurado en España durante años. Este proceso consiste en recubrir los granos de café con una sustancia gelatinosa, se consigue que el café pueda retener el aroma y también aportar un agente clarificador cuando el café molido ha hervido en el agua.

A partir del primer tercio del siglo XIX Brasil terminó de popularizar el cultivo del café y creó una gran competencia en Estados Unidos, desplazando a Cuba a ser el segundo proveedor de café de aquel país.

A partir del siglo XX, el café ya es universal y se descubrió la cafeína, logrado, por Runge, era necesario dar un paso más y encontrar la manera de eliminar este alcaloide en el café y el café se empezó a vender descafeinado.

Hoy en día el café nos trae frases como:

“Se sirvió seguidamente el café, que es una bebida negra hecha de un grano que se trae de las Indias Orientales a Egipto de donde se distribuye por todo el Imperio (Otomano). Se la bebe casi hirviendo, es extremadamente sana y tiene casi los mismos efectos que el té”. MICHEL NAU (1631-1683)

“El café alegra el alma, despierta el espíritu, es diurético para algunos, aleja el sueño a muchos, y es particularmente útil para los que se mueven poco y cultivan las ciencias». PIETRO VERRI

“Negro como el diablo, Caliente como el Infierno, Puro como un ángel, Dulce como el amor”

Esos campos. Donde ostentan los cafetos sus flores de filigrana y sus granos de rubíes y sus hojas de esmeralda. “Saludo a Cuba”, 1859. Santiago Lascasas Monreal.

“El café es un brebaje que hace dormir cuando no se le toma” ALPHONSE ALLAIS

“Café, infame café, enemigo del hogar doméstico, escuela del escándalo, templo del ocio, bajío de la virtud, sepulcro de la actividad, asilo de la holganza… ¡maldito seas!” Carlos Coello y Pacheco (1850-1888)

“Es feia bullir aigua amb café mòlt i després es feia passar el líquid resultant per un colador que era anomenat la barretina”. JOSEP PLA (1897-1981)

Como caficultor y dueño de una finca de café en Colombia, estudiante entusiasta, libre pensador y devorador de libros, he ido recopilando información para ofrecerte de una manera muy personal mi verdadera historia del café

Oriol Parés Deop
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2 comentarios

  1. 16 de octubre de 2021 en 17:25
    Soledad Fernández

    One of the best places on Salento, i love their coffee, an amazing view, everything.. So happy to visit them!

    • 20 de octubre de 2021 en 11:24
      CafeMomota

      Hi Soledad, thanks for your lovely words. We will have a nice cup of coffee again for sure. Welcome anytime!

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